Leishmaniosis

Se han producido importantes avances en la prevención de esta grave enfermedad que ataca a nuestros perros, por lo que hemos decidido explicar un poco que es esta enfermedad y como podemos prevenir su aparición.

¿Qué es la leishmaniosis?

imagen leishmaniosisLa Leishmaniosis es una enfermedad causada por un parásito denominado Leishmania que es transmitido por las hembras del mosquito del género flebótomo. Esta enfermedad es grave, ya que puede causar la muerte a los perros afectados que no reciban tratamiento. Además, es una enfermedad que no se cura. Con el tratamiento desaparecen los síntomas, pero el parásito no muere, con lo que a lo largo de la vida del perro pueden volver a aparecer los síntomas. Es fundamental el seguimiento por un veterinario durante toda la vida del perro infectado.

Esta enfermedad es endémica en muchos países, entre ellos todos los de la costa mediterránea, donde el microorganismo causante de la enfermedad es Leishmania infantum, que puede provocar también Leishmaniosis en humanos. El perro se considera el principal reservorio de la enfermedad, por lo que combatir la Leishmaniosis canina ayuda a evitar casos de contagio humano. Se estima que en España aproximadamente un 7% de los perros están infectados, pero el porcentaje varía según la zona (según la densidad de perros y flebótomos) llegando hasta el 35% en algunas zonas como la provincia de Málaga.

imagen mapa leishmaniosis españaSolamente las hembras del mosquito flebótomo se alimentan de sangre para formar los huevos y, por tanto, sólo ellas pican a los perros. Cuando una hembra de mosquito flebótomo pica a un perro infectado, coge el parásito de su sangre y, en unos pocos días, el estómago del mosquito está repleto de parásitos. Cuando vuelve a picar, los parásitos se depositan en la sangre de la piel del perro sano. El punto de picadura es habitualmente la nariz o la oreja y poco a poco se dispersa por la sangre a otros órganos internos. Una hembra pica normalmente 3–4 veces antes de morir, por tanto una hembra infectada puede contagiar hasta 2–3 perros.

La temporada de flebótomos comienza con el calor, normalmente en mayo, y finaliza en septiembre u octubre si se prolonga el verano. En las zonas más cálidas de España encontramos mosquitos prácticamente todo el año. Si el perro permanece más en zonas rurales y está fuera de casa al anochecer, el riesgo de que le pique el flebótomo es mayor.

imagen flebótomo

No todos los perros infectados desarrollan síntomas clínicos. El síntoma más habitual es la pérdida de pelo, sobre todo alrededor de los ojos, orejas y la nariz, acompañado muchas veces por el aumento de tamaño de los ganglios linfáticos. A medida que la enfermedad va avanzando, el perro pierde peso pero sin perder el apetito. Son habituales las heridas en la piel, especialmente en la cabeza y las patas, en las áreas donde el perro está en contacto con el suelo al tumbarse o sentarse. Cuando la enfermedad está más avanzada puede producirse insuficiencia renal.

Se recomienda hacer una vez al año un análisis para detectar la enfermedad lo antes posible, ya que el tratamiento tendrá más éxito y el riesgo de muerte será mucho menor cuanto antes se detecte. En caso de detectar algún síntoma debemos acudir al veterinario.

Prevención

En los últimos años se han desarrollado dos nuevos productos para prevenir la enfermedad: el jarabe Leisguard y la vacuna CaniLeish. Debemos destacar que ambos productos no protegen contra el contagio, sino que mejoran la respuesta inmune del perro ante la enfermedad y evitan que aparezcan los síntomas clínicos en un alto porcentaje de los casos. Estos medicamentos deben ser prescritos por un veterinario.

Vacuna CaniLeishVacuna CaniLeish: Es una vacuna que lleva antígenos de Leishmania, es decir, partes del parásito (proteínas), que lo que hacen es estimular la respuesta inmunitaria del perro para reducir el riesgo de desarrollar una infección activa y la enfermedad clínica después del contacto con Leishmania infantum. La eficacia de la vacuna ha sido demostrada en perros sometidos a una exposición parasitaria natural múltiple en zonas con alto riesgo de infección. Según estos estudios, un perro al cual se le suministre esta vacuna tendrá aproximadamente cuatro veces menos posibilidades de que la enfermedad se desarrolle que uno que no esté vacunado.

Se puede aplicar a perros negativos a Leishmania (no infectados) a partir de los seis meses de edad. La primera vacunación se da en tres dosis, separadas tres semanas entre si, y el perro está “inmunizado” cuatros semanas después de recibir la última dosis. Después, se administrará una única dosis anualmente.

imagen Jarabe LeisguardJarabe Leisguard: el jarabe puede ser utilizado como tratamiento preventivo o como tratamiento terapéutico en perros con Leishmaniosis en estados iniciales o casos leves, estimulando la inmunidad celular.

Como preventivo, reduce el riesgo de desarrollar una infección activa de leishmaniosis y la enfermedad clínica en caso de contacto con Leishmania infantum. Su eficacia ha sido demostrada en perros sometidos a múltiples exposiciones naturales al parásito en zonas con alto riesgo de infección. La eficacia preventiva se calcula en un 80% y la probabilidad de desarrollar Leishmaniosis clínica es 7,2 veces inferior en los animales tratados que en los no tratados. La dosis es de 1 ml de Leisguard por cada 10 kg de perro cada 24 h durante 4 semanas, tratamiento que se repite cada 4 meses.

Antiparasitarios externos: como hemos visto, los dos tratamientos anteriores suponen un progreso contra la Leishmaniosis, pero no son efectivos al 100% ni evitan el contagio del microorganismo causante de la enfermedad. Por ello, incluso si el perro está siguiendo uno de los dos tratamientos, debemos protegerlo contra el contagio con antiparasitarios externos. Solo los antiparasitarios evitan la picadura del flebótomo.

En Oasis Garden destacamos los más efectivos contra la transmisión de la Leishmania:imagen collar Scalibor

  • El collar Scalibor: es un collar que libera de forma progresiva su principio activo, la deltametrina, por la capa lipídica de la epidermis hasta cubrir toda la superficie del perro. Se puede utilizar a partir de las 7 semanas y protege contra la picadura del flebótomo durante seis meses. En estudios de campo ha mostrado una eficacia superior al 95% como medida de prevención frente a la transmisión de la leishmaniosis canina. Además, es activo contra las garrapatas y pulgas.
  • Pipetas Advantix: la pipeta se aplica sobre la piel de la línea dorsal del perro en unos cuatro puntos y se puede utilizar a partir de las 7 semanas y 1,5 kg de peso. Protege de la picadura del flebótomo como repelente durante 3 semanas (Phlebotomus Perniciosus). Es además efectiva contra las garrapatas, pulgas, piojos, mosquitos y mosca de los establos.

 

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